El presente protocolo de Desregulación Emocional y Conductual tiene como propósito orientar a nuestra comunidad educativa en la forma de prevenir, reconocer y abordar situaciones en las que los y las estudiantes puedan presentar dificultades para regular sus emociones o conductas. En concordancia con la normativa vigente, este documento busca favorecer un ambiente escolar seguro, respetuoso e inclusivo, donde se resguarde el bienestar de todos. Asimismo, entrega lineamientos claros para actuar de manera oportuna y coordinada, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre los distintos actores de la comunidad educativa.